Luna de miel del expatriado

Que la luna de miel no termine antes de tiempo

Acabas de desembarcar en lo que quizás sea la experiencia de tu vida. La decisión de dejar atrás a la familia, a los amigos y a la vida que habías creado según tus hábitos y rutinas, no fue nada fácil. Sin embargo te encuentras sumamente emocionado por todas las oportunidades que te esperan. El contexto alrededor tuyo es estimulante. Hay todo un mundo nuevo por explorar tan solo al cruzar la puerta de tu nuevo hogar. La gente es muy amable y acogedora y te hacen sentir especial. A pesar de que te tome un poco de tiempo acostumbrarte a algunas cosas, todo es verdaderamente muy interesante. ¡Acabas de convencerte de que tomaste la decisión correcta al aceptar esta asignación internacional, y de que todo el sacrificio y esfuerzo previo valió la pena! Comienzas a pensar que todas aquellas historias que has escuchado del shock cultural y depresión fueron tan solo exageraciones. Claramente no es algo que te pasará a ti.

Esta situación refleja la vida de muchísimos expatriados en sus primeras semanas en el extranjero. Llamar “Luna de Miel” a la primera etapa del ciclo de adaptación del expatriado no puede ser más acertado. Por lo general, las personas relacionan a la luna de miel con el amor, la felicidad, el romance y otras emociones positivas. Sin embargo, a placer de los más cínicos, nada suele durar para siempre, y la luna de miel, por más deslumbrante que sea, terminará concluyendo algún día. Esta etapa de aventura y descubrimiento no dura para siempre pero debe ser aprovechada para que el expatriado se prepare adecuadamente para enfrentar los desafíos de integración cultural que se avecinan. Continuar leyendo »

5 errores en el proceso de repatriación

5 cosas que no debes hacer al regresar a casa

Viviste la experiencia de tu vida en otro país… pero ahora estas de regreso en tu casa! Llegaste siendo más sofisticado, más refinado y lleno de experiencias emocionantes para compartir con tus amigos y tu familia. Sientes que de alguna manera eres una nueva persona, pero te encuentras con que todo sigue exactamente igual. Y no solo eso, todos esperan que tú también sigas igual.

Esta es una situación muy familiar para aquellos expatriados que regresan a su hogar luego de haber experimentado un estilo de vida completamente diferente en otro país. Y este proceso de repatriación no llega sin sus desafíos: ¿Cómo haces para relacionarte con “tu gente” sin parecer presuntuoso o pedante? Te presentamos 5 consejos de Colin May, un estadounidense que nunca vivió en el exterior, pero que se cansó de escuchar historias del carnaval de Brasil, el vino italiano y los partidos de rugby en Australia:

1. No sigas y sigas y sigas…

Sin duda tus amigos y tu familia estarán interesados en tu experiencia internacional, pero esto no significa que debes comenzar cada oración con un “Cuando yo estaba afuera…” seguido de una historia interminable. Continuar leyendo »

Artículo: La burbuja de expatriado

A una burbuja de distancia

Ya es sabido que muchos expatriados suelen tener grandes dificultades para adaptarse completamente a la vida en otro país. Son varios los malos hábitos que desarrollan y que a la larga impiden una verdadera inmersión y comprensión de la cultura local. Uno de los más comunes es apegarse exclusivamente a la comunidad de expatriados, en la búsqueda de recuperar un sentido de control sobre el ambiente cultural. Conocida como la “burbuja de expatriado”, no es más que una estrategia encubierta para mantenerse dentro de la zona de confort cultural y evitar zambullirse en lo “exótico” de la nueva cultura.

No es raro encontrar a expatriados en un país que se encuentran totalmente aislados de la cultura local y que invierten gran parte de su tiempo trabajando o compartiendo con otros expatriados. Y aunque ya sean 1 o 2 años que se encuentran en Bogotá por ejemplo, aún están muy alejados de lo que se podría llamar la “verdadera” Bogotá. En un entretenido artículo, Edward Falzon describe cómo descubrió que se encontraba en una burbuja en sus primeros años como expatriado en Shanghái, China. A través de esta experiencia pudo identificar 3 indicadores clave de que la burbuja se encuentra en proceso de consignar a una persona a una vida de cómoda ignorancia: Continuar leyendo »

10 tipos de expatriados para una misma experiencia – Parte 2

En la primera a parte de este artículo habíamos descrito 5 tipos de expatriados: El depresivo, el pluralista, el bohemio, el resentido y el fugitivo (Leer parte 1). Les presentamos las 5 restantes personalidades que suelen asumir los expatriados en sus experiencias internacionales:

6. El empresario

Esta persona ha sido transferida por su compañía, ya sea a través de un sorteo opcional que completó o seducido a través de algún atractivo especial. Su propia compañía lo alojó en un gran departamento y le ofreció un auto para moverse. Suele ganar mucho dinero y equipar su casa con todas las comodidades posibles. Es feliz y se siente a gusto, aunque rara vez dirige la conversación hacia la cultura que lo rodea.

7. La familia tolerante

No tenían ningún interés en particular en mudarse a ese país. Sus hijos han sido “arrancados” de su última escuela y alejados de sus amigos transitorios. Llegan al nuevo país con un tono amistoso, pero internamente están quebrados. Por su parte, el conyugue, alguna vez le había prometido a su pareja seguirlo hasta el fin del mundo. O al menos no encontró otras alternativas o argumentos convincentes para quedarse. Continuar leyendo »

Los 10 tipos de expatriados

10 tipos de expatriados para una misma experiencia

La experiencia de vivir en el exterior, ya sea por 3 meses o por 30 años, suele ser tan profunda y única que impacta directamente en la propia personalidad. Uno nunca sabe exactamente a qué tipos de desafíos se estará enfrentando, pero algo es casi seguro: las diferentes experiencias e intenciones que uno tenía antes de llegar al país de destino, se mezclan con una vida nueva, contribuyendo a una eventual metamorfosis de identidad. Tom Johnson ofrece un análisis algo sarcástico pero muy entretenido, de los 10 tipos de expatriados que se ha encontrado a lo largo de su experiencia de vida en el extranjero.

1. El depresivo del ropero

De día, este expatriado es tan alegre como una flor primaveral. Pero de noche, cuando está sólo en casa y las ventanas y las puertas se cierran, empieza a mirar hacia la esquina del piso. Siempre que lo encuentras, lo vas a ver sonriendo, no porque esté fingiendo felicidad, sino porque no quiere arrastrarte en su depresión. Su depresión es demasiado personal y profunda como para compartirla. Suele mentirse a sí mismo sobre su situación hasta convencerse, aunque sea temporalmente, de una dicha internacional. Quizás lo encuentres en su casa, meditando en un triste silencio, pensando en lo maravilloso que es estar en una nueva cultura.

2. El pluralista cultural Continuar leyendo »

Oportunidades internacionales

La vida de tus sueños puede no estar en casa

Cuando las personas se aventuran en la búsqueda de su trabajo ideal, por lo general sólo se limitan a buscarlo en el mercado laboral local… ¿y qué pasa si el trabajo de tus sueños se encuentra en otra ciudad… o en otro país?

Muchas personas estarían dispuestas a perseguir tales oportunidades por más que se encuentren en otro país. De hecho, según un estudio realizado por careerbuilder.com y apartments.com y conducido por Harris Interactive, el 59% de los empleados afirman que estarían dispuestos a reubicarse en otra ciudad de su país por un nuevo trabajo y el 44% dice que lo harían a otra provincia, país o región.

Dependiendo de tus objetivos profesionales y dónde vives actualmente, tu mejor oportunidad de encontrar un trabajo y lograr una carrera gratificante, puede estar en otro país. Sin embargo, la decisión de reubicarse en otro país, no siempre es la mejor opción para todos. Antes de tomar una decisión de esta magnitud, te recomendamos considerar estos 5 elementos: Continuar leyendo »

Choque de aspiraciones

María, una joven mujer de América Latina, y su esposo se han mudado recientemente a los Estados Unidos. Sin tener mucha educación académica, María encontró un trabajo de secretaria. Luego de algunos meses, su jefe se dio cuenta de que ella era una trabajadora aplicada e inteligente. Por este motivo, le comentó sobre la posibilidad de asistir a un curso de contabilidad, lo cual le daría la oportunidad de acceder a un nivel más alto en la organización con un trabajo de mayor responsabilidad.

Luego que su jefe le dejara un folleto sobre los cursos que podría tomar, María estuvo de acuerdo con su propuesta. Sin embargo, no tomó ninguna iniciativa, aún cuando su jefe le preguntaba ocasionalmente sobre el tema. 3 meses después, su jefe se cansó de esperar y llamó a María para preguntarle por qué todavía no había decidido nada sobre un curso. Luego de algunos nervios y miradas hacia abajo, le dijo a su jefe que le gustaba su empleo actual.

Su jefe no podía entender cómo alguien no aprovecharía semejante oportunidad y gran parte de su buena percepción sobre María se desvaneció. Sintió que hizo todo lo que estaba en sus manos y dejó de tener a María en cuenta.

¿Qué choque cultural crees que ocurrió en este caso? ¿Cómo pudo haberse evitado? Continuar leyendo »

Un shock doloroso pero necesario

La mayoría de los futuros expatriados han escuchado sobre el shock cultural, sin saber realmente qué significa. Es por esta razón que una de las principales expectativas mencionadas antes de un entrenamiento intercultural previo a una asignación internacional, es la de aprender sobre este tema. Y tiene sentido, pues si logran superar este shock habrán realizado un enorme progreso hacia el desarrollo de una mentalidad global.

El shock cultural es una experiencia profundamente personal y no sucede igual para 2 personas ni incluso para la misma durante 2 ocasiones diferentes. Lo primero que hay que aclarar es que el término “shock” o “choque” cultural es engañoso porque el verdadero choque cultural llega gradualmente y no es percibido como un shock. En realidad, el término “estrés de aculturación” encajaría mucho mejor para explicar el fenómeno que atraviesan casi todos los expatriados.

El shock cultural es el proceso de ajuste inicial a una cultura desconocida. Se trata de una inmersión más o menos repentina en un estado ambiguo de incertidumbre, donde el individuo ya no se encuentra seguro de qué se espera de él ni que esperar de otras personas. Continuar leyendo »

De regreso a nuestro país: El shock inesperado

Te encuentras en un país donde todo se siente diferente. La comida no es lo que estás acostumbrado. Las personas no hacen ningún sentido. Es sensorialmente una sobrecarga y te encuentras superado por todas las cosas alrededor tuyo: el idioma, la música, las caras y el olor. Pero no hablamos de tu tiempo en India, Perú o Filipinas. Nos referimos a la ciudad de Buenos Aires en Argentina luego de tu regreso a “casa”.

“El hogar” como era conocido antes de la partida nunca es el mismo luego de vivir en el extranjero. Cuando la emoción de tu regreso se desvanece, el shock cultural reverso aparece. La sensación especial de ser un expatriado se desvanece y transicionas lento hacia ser nuevamente un local. El shock cultural reverso es tanto una experiencia de aprendizaje como un obstáculo de ajuste, ya que miras a tu cultura nativa con los lentes de la cultura donde estuviste inmerso antes. Como asegura un artículo del NYTimes, cuando los empleados y sus familias son trasladados al exterior muchas asumen que la adaptación a una cultura extranjera será el principal desafío de su asignación. Pero los desafíos del regreso a casa con frecuencia son mayores.

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Los 7 Hábitos del Expatriado Feliz

¿Alguna vez se preguntó qué hace que algunos expatriados sean felices y otros no tanto? The Global Coach Center Academy desarrolló un programa particularmente interesante sobre el concepto de los 7 hábitos del expatriado feliz, el cual además incluye ejercicios y herramientas para adoptar esos hábitos durante su expatriación. Acá va un resumen de los 7 hábitos:

1. Un expatriado feliz es intensamente curioso. Llegar a otras tierras es siempre fascinante. Puedes aprender sobre su cultura, experimentar una manera totalmente diferente de vivir, probar nuevos platos exóticos y quizás, hasta te animes a practicar deportes y hobbies nuevos. Todo un nuevo mundo se abre a tus pies. Ser curioso alrededor de este nuevo mundo lleva a la felicidad.

2. Un expatriado feliz acepta a los otros como son, no los juzgan y no intentan cambiar a la gente de acuerdo a su gusto. No importa cuánto les molesta las cosas y no importa cuán en desacuerdo están. Una actitud sentenciosa no lleva a ningún lado. Aceptar que las cosas funcionan de la manera que lo hacen es la clave para la felicidad.

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