Todos nos enfrentamos con situaciones en donde las reglas establecidas no encajan totalmente con una circunstancia en particular. El dilema que surge es: ¿Hacemos lo que es considerado “correcto” o nos adaptamos a las circunstancias de la situación? La respuesta a este dilema se encuentra altamente influenciada por el contexto cultural donde hemos crecido, lo cual sirve como guía de conducta en situaciones controversiales, es decir, influye en nuestras expectativas sobre cómo se debería reaccionar o cuáles conductas son correctas o incorrectas. Sin embargo, cuando estas expectativas varían entre personas de diferentes culturas en un contexto profesional o de negocios, los choques pueden alcanzar magnitudes insospechadas.

Cuando me encontraba en un semestre de intercambio en la Universidad de Richmond en Estados Unidos, pude distinguir el efecto de este dilema y las contrariedades que podría ocasionar. Continuar leyendo



