“Las culturas nacionales serán cosa del pasado en 30 años”. Esta creencia popular, desde nuestro punto de vista equivocada, ha evolucionado hasta tal punto que algunas personas creen que a medida que los países se modernizan, automáticamente se “occidentalizan”, dando paso a la desaparición de las culturas nacionales. Esto sucede porque en muchos casos se tiende a pensar que la modernización es un simple producto de la competencia, el desarrollo de los mercados y la tecnología. Sin embargo, la modernización de los países también es producto de su historia y su cultura. Aunque los países se modernicen y las estructuras de sus mercados cambien, sus culturas siguen siendo muy diferentes entre sí. Aspectos únicos y fundamentales como la historia, la religión, la geografía, entre otros, hacen que los valores por los cuáles se rige una sociedad, se mantengan intactos a lo largo del tiempo.
Verificar nuestro pensamiento a cerca de lo que implica la modernización de los países es especialmente importante en los tiempos de hoy, ya que el orden mundial está cambiando a una velocidad significativa. Según las proyecciones de Goldman Sachs, la economía china superará a la economía estadounidense en el 2020. Esto tendría varias implicaciones, una de las más importantes es que por primera vez en la historia moderna, el país que dominará al mundo no será de occidente. Continuar leyendo
