China es más que un país que tenemos que conocer por una necesidad comercial o económica. Es una cultura fascinante que se desarrolló durante miles de años y que tiene muchas cosas para enseñarnos. Luego de conocer los tres pilares fundamentales para comprender las diferencias culturales entre China y el mundo de occidente, les proponemos aprender sobre 4 iconos representativos de la cultura china:
Los mil y un usos del Bambú
Si alguien planta una semilla de bambú, verá que durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros 7 años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo 6 semanas… la planta de bambú crece ¡más de 30 metros! ¿Tardó solo 6 semanas en crecer? No, la verdad es que se tomó 7 años y 6 semanas en desarrollarse. Durante los primeros 7 años de aparente inactividad, el bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de estos 7 años.
El bambú, símbolo de humildad, modestia y longevidad, es un emblema de paz y serenidad, de elegancia, de constancia y de obstinación. Desde tiempos ancestrales, los chinos han extraído conclusiones filosóficas y morales de la observación de esta planta. Continuar leyendo

Un reciente 
China no es solo el país más poblado del mundo con casi un quinto de la población mundial, sino que también presume la civilización más antigua del planeta: una sociedad agrícola formada a orillas del
Cuando Andrés, un ejecutivo estrella en ascenso de una productora de software con base en Argentina, llegó a Beijing a asumir la posición de gerente general en China, se encontraba totalmente emocionado y con mucha energía. Había sido encargado para liderar la expansión de la compañía en donde su jefe repetía que era el mercado del mayor crecimiento en el mundo. A pesar que su predecesor le había advertido que algunas tensiones internas estaban interfiriendo con los esfuerzos de crecimiento de la compañía en el país – en particular, marketing y ventas estaban haciendo promesas que los grupos de operaciones y distribución no podían cumplir – parecía ser un problema relativamente fácil de resolver. Todo lo que Andrés debía hacer, pensó, era integrar mejor las diferentes áreas de la organización en China.
Con frecuencia aún más importante que los aspectos políticos y burocráticos de hacer negocios con China es el carácter básico del chino. Sus actitudes y comportamientos tienen sus raíces en una cultura que es diametralmente opuesta al pensamiento occidental.